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viernes, 30 de abril de 2010

DEL ÁBACO A LA COMPUTADORA



Introducción

El hombre aprendió a contar con los dedos. Es la forma más fácil, la más asequible y la primera que se le ocurre hasta a los niños de hoy en día. Al tener diez dedos entre las dos manos, la base 10 se convirtió en la base numérica más usada. Para representar números mayores que diez se usaron diversos métodos, desde un auxiliar que contara con otros diez dedos hasta extenderse a las falanges, los dedos de los pies, los brazos u otras partes del cuerpo. Algunos pueblos (sobre todo entre los mesopotámicos) utilizaron otros sistemas de numeración, principalmente en base 60 (sexagesimales). Pero la base 10 y el sistema posicional triunfaron como expresión numérica, especialmente después de la introducción de la numeración arábiga.

El sistema de numeración parece que fue inventado por los hindúes en los siglos I o II d.C. Los árabes lo tomaron de ellos y lo transmitieron a la península ibérica; desde allí fue pasando al resto de Europa, donde el primero que usó la numeración arábiga fue el monje Geribert D’Aurillac, posteriormente Papa Silvestre II (h. 938-1003), siendo generalizado por el matemático italiano Leonardo Fibonacci (h. 1175-1240) en su celebérrimo Liber abaci (ca. 1202), en el que muestra los conocimientos aprendidos de los árabes durante sus viajes. La numeración arábiga es, sin duda, mucho más flexible para el cálculo que la numeración romana, e introduce en el cálculo el concepto de valor posicional del número, decisivo a la hora de enfrentarse con grandes cantidades.

En la historia de la humanidad se han construido distintos tipos de instrumentos de ayuda para que el hombre pudiera calcular, hasta llegar al computador digital moderno. Aquí mostraremos algunos hitos importantes en esta historia. Se muestra la evolución de las computadoras, así como de los dispositivos para la entrada/salida y los medios de comunicación de datos.

LAS MÁQUINAS CALCULADORAS (500 a.C. - 1822 d.C.)

La historia conocida de los artefactos que calculan o computan, se remonta a muchos años antes de Jesucristo. Esta sección comienza desde la aparición del ábaco en China y Egipto, hasta la invención del Motor Diferencial de Charles Babbage, en 1822. El descubrimiento de los sistemas, por Charles Napier, condujo a los avances en las calculadoras. Al convertir la multiplicación y división en sumas y restas, una cantidad de máquinas (incluyendo la regla deslizante) puede realizar estas operaciones. Babbage sobrepasó los límites de la ingeniería cuando inventó su motor, basado en este principio. En esta etapa se inventaron:

EL ÁBACO 



Quizá fue el primer dispositivo mecánico de contabilidad que existió, Se piensa que se originó entre 600 y 500 a.C., en China o Egipto, y su historia se remonta a las antiguas civilizaciones griega y romana. 

Dos principios han coexistido respecto a este tema. Uno es usar cosas para contar, ya sea los dedos, piedras, conchas, semillas. El otro es colocar esos objetos en posiciones determinadas. Estos principios se reunieron en el ábaco, instrumento que sirve hasta el día de hoy, para realizar complejos cálculos aritméticos con enorme rapidez y precisión. Los primeros ábacos no eran más que hendiduras en la arena (de ahí su nombre, del griego abax: arena) que se rellenaban de guijarros, hasta diez en cada hendidura. La primera correspondía a las unidades, la segunda a las decenas, la tercera a las centenas, y así sucesivamente. Para representar un orden mayor se retiraban los guijarros de la fila precedente y se ponía uno nuevo en la posterior. Posteriormente se utilizó un tablero lleno de arena, y luego, entre griegos y romanos, una plancha de cobre con hendiduras para colocar los guijarros. Los aztecas usaban varillas paralelas de madera insertadas en un vástago horizontal. El ábaco ruso era (y es) un marco de madera con varillas paralelas y cuentas insertadas en las varillas. El ábaco chino (suanpan) actual es muy similar al ruso, pero está dividido en dos zonas (inferior y superior) por un listón: por encima del listón, cada cuenta tiene valor 5; por debajo, valor 1. Este dispositivo es muy sencillo, consta de cuentas ensartadas en varillas que a su vez están montadas en un marco rectangular. Al desplazar las cuentas sobre las varillas, sus posiciones representan los valores almacenados, y es mediante dichas posiciones que éste representa y almacena los datos. El uso generalizado del ábaco retardó la difusión del sistema de numeración decimal o arábigo, ya que incorporaba de hecho el concepto de valor posicional de la cifra, sirviendo cualquier otro sistema de numeración no demasiado complicado para anotar el resultado final, eliminando la pesadez del cálculo con las cifras romanas. Su efectividad ha soportado la prueba del tiempo y como una indicación de su potencial, todavía hoy en día se usa el ábaco en muchas culturas orientales. A este dispositivo no se le puede llamar computador, por carecer del elemento fundamental llamado programa.

LAS TABLAS DE MULTIPLICAR DE NAIPER

A principios del siglo XVI el nuevo sistema de numeración decimal desplazó al sistema romano para efectuar cálculos complicados. Pero la novedad incluía un aprendizaje, y operaciones tan simples como dividir requerían de un profesional de las matemáticas.

John Napier (1550-1617), matemático escocés, realizó dos grandes contribuciones al cálculo: el descubrimiento de los logaritmos y la construcción de las primeras tablas de multiplicar. Ambos descubrimientos facilitaron notablemente las operaciones con los números arábigos.



Los "Napier Bones"

Las tablas de multiplicar de Napier fueron publicadas justo antes de morir, en 1617. Era un juego de palitos para calcular, a las que llamó "Napier Bones." Así llamados porque estaban tallados con ramitas de hueso o marfil, los "huesos" incorporaron el sistema logarítmico. Eran tablillas rectangulares que contenían la tabla de multiplicar de un número, del uno al diez, divididas en nueve zonas; en la superior aparecía el número, mientras que las ocho restantes contenían sus sucesivos múltiplos, hasta el noveno. Las zonas de los múltiplos tenían separadas las cifras por una línea oblicua. Para multiplicar no hacía falta más que colocar alineadas las tablillas correspondientes a las cifras del número que se quería multiplicar y sumar adecuadamente las cifras coincidentes. Este procedimiento se extiende para multiplicar números de tantas cifras como se quiera, siempre que se disponga del suficiente número de tablillas.

Éste es un primer intento de facilitar las operaciones de cálculo con métodos mecánicos, aunque el fundamento del mecanismo sea la mano del hombre, y el procesamiento de la información, su cerebro.

Mucho más decisivo que las tablas de multiplicar fue la introducción de los logaritmos. El trabajo con los logaritmos permitió reducir de forma muy simple las multiplicaciones y divisiones a sumas y restas, respectivamente. 

LA REGLA DESLIZANTE DE CÁLCULO

Basadas en los logaritmos, se construyeron las primeras reglas de cálculo, primeras máquinas analógicas de cálculo. Todas derivan de dos prototipos construidos por Edmund Gunter (1581-1626), matemático y astrónomo inglés, y William Ougthred (1574-1660). La regla deslizante era un juego de discos rotatorios que se calibraban con los logaritmos de Napier. Es uno de los primeros aparatos de la informática analógica. 


La regla de cálculo no deja de ser un auxiliar de la memoria, pues necesita del concurso del operador para efectuar las operaciones, recordar los resultados intermedios y realizar con las partes móviles de la regla todos los pasos del cálculo, pero es un utilísimo instrumento, que en distintas versiones y sobre diversos materiales ha estado vigente en los procesos de cálculo hasta comienzos de 1970, cuando las calculadoras portátiles digitales comenzaron a ser más populares por su bajo costo.

LA CALCULADORA MECÁNICA 

En 1623 fue diseñada por Wilhelm Schickard, en Alemania, la primera calculadora mecánica. Llamado "El Reloj Calculador", la máquina incorporaba los logaritmos de Napier, y hacía rodar cilindros en un gran albergue. Se comisionó un Reloj Calculador para Johannes Kepler, el famoso matemático, pero fue destruido por el fuego antes que se terminara.

 El Reloj Calculador, la primera calculadora mecánica

LA PASCALINA 

El inventor y pintor Leonardo Da Vinci (1452-1519) trazó las ideas para una sumadora mecánica. 
 Ideas iniciales de Leonardo da Vinci para una sumadora mecánica

Siglo y medio después, en 1642, el filósofo y matemático francés Blaise Pascal (1623-1662) por fin inventó y construyó la primera sumadora mecánica. 

 Blaise Pascal (1623-1662)

Se le llamó Pascalina, y funcionaba como una maquinaria compuesta por varias series de ruedas dentadas accionadas por una manivela. La primera rueda correspondía a las unidades, la segunda a las decenas, etc., y cada vuelta completa de una de las ruedas hacía avanzar 1/10 de vuelta a la siguiente. La máquina funcionaba por el principio de adición sucesiva; mediante otro procedimiento, incluso restaba. Se introduce así el concepto de saldo o resultado acumulativo, que se sigue usando hasta nuestros días: la máquina proporciona de manera automática (con el giro de la manivela) el resultado, dispuesto para leerse y sin participar ningún operador en el proceso de toma de decisión (compárese con la regla de cálculo, donde el operador ha de decidir dónde coloca la pieza móvil de la regla). La máquina de Pascal efectúa el cálculo de forma mecánica, ofreciendo el resultado final. 


          Máquina Pascalina de frente  
          
   La máquina Pascalina por detrás

Originalmente se desarrolló la máquina para simplificarle el trabajo al padre de Pascal, intendente de finanzas en Rouen, en la recolección del impuesto. A pesar de que Pascal fue enaltecido por toda Europa debido a sus logros, la Pascalina resultó ser un desconsolador fallo financiero, pues para esos momentos resultaba más costosa que la labor humana para realizar los cálculos aritméticos.

LA MAQUINA CALCULADORA

Inspirados en este diseño, un siglo más tarde otros científicos trataron de emular a Pascal y construyeron máquinas que, como la del científico alemán Mattieu Hahn, en el año 1779, podían realizar las cuatro operaciones aritméticas fundamentales. 

 Gottfried Wilhelm Von Leibniz (1646-1716) 


 Primera máquina calculadora 

Pero fue el matemático alemán Gottfried Von Leibniz en 1673 quien pensó ir más allá y se propuso por primera vez construir una máquina que sirviera de enlace entre un problema y su resolución. Así, el científico alemán diseñó un artefacto que permitía, además de sumar y restar, la realización de las operaciones de multiplicar y dividir mediante la sucesión de adiciones y sustracciones, respectivamente. Había nacido la primera máquina calculadora propiamente dicha. La máquina, igualmente basada en supuestos mecánicos, utilizaba cilindros dentados con diferentes longitudes en sus dientes, en los que se ajustaban otros engranajes de tamaño más reducido que representaban cada una la cifra del multiplicando. Cada vuelta completa del conjunto de los engranajes largos aumentaba en una cifra el número indicado por los engranajes cortos o multiplicandos, de forma que la multiplicación no se hacía por sumas sucesivas, sino en un solo movimiento de manivela. El número de vueltas efectuadas por los engranajes largos determinaba por su parte la cifra asociada con el multiplicador. 

Un nuevo paso fue dado en 1709 por Giovanni Poleni y su máquina aritmética, en la que los cálculos mecánicos se realizan en virtud del movimiento de caída de un peso, limitándose el operador a introducir los datos y anotar el resultado. El principio de funcionamiento fue esencial para el desarrollo de las calculadoras: se programa el cálculo y la máquina hace el resto. Y es lo que hacemos aún hoy.
 Máquina Aritmética de Poleni


EL JUGADOR DE AJEDREZ AUTOMÁTICO

En 1769, el Jugador de Ajedrez Autómata fue inventado por el Barón Empellen, un noble húngaro. El aparato y sus secretos se le dieron a Johann Nepomuk Maelzel, un inventor de instrumentos musicales, quien recorrió Europa y los Estados Unidos con el aparato, a fines de 1700 y principios de 1800. 


El Autómata incluía un jugador de ajedrez "robótico". El Automatón era una sensación dondequiera que iba, y muchos comentaristas, incluso el famoso Edgar Allen Poe, había escrito críticas detalladas diciendo que esa era una "máquina pura." En cambio, siempre se creyó que el aparato fue operado por un humano oculto en el armario debajo del tablero de ajedrez. El Autómata fue destruido en un incendio en 1856.

LA MÁQUINA LÓGICA

La primera máquina lógica fue inventada en 1777 por Charles Mahon, el Conde de Stanhope. El "demostrador lógico" era un aparato tamaño bolsillo que resolvía silogismos tradicionales y preguntas elementales de probabilidad. Mahon es el precursor de los componentes lógicos en las computadoras modernas.

LA PRIMERA TARJETA PERFORADA



La industria textil va a proporcionar el primer ejemplo de suministro de datos variables para el funcionamiento automático de una máquina. La complejidad de los dibujos de las telas, junto con la gran cantidad de husos necesarios para realizarlos, hará que se piense en un método de mecanizar el rutinario trabajo de intercambio de distintas tramas y urdimbres.
 
El primer sistema es debido a Basilio Bouchon, quien en 1722 ideó un sistema para seleccionar de forma automática los hilos a desplazar en el paso del huso para obtener el dibujo deseado. Dispuso las agujas del telar de forma que encontraran en un extremo una cinta de papel perforada. Dependiendo de si las agujas encontraban o no un agujero en la cinta, los hilos pasaban por encima o por debajo, formando el dibujo de la tela. El cilindro resbalaba, necesitaba constantemente un operario para moverlo, era proclive a los desgarros por acción de las agujas, pero proporcionaba automáticamente el dibujo para los tejidos. Su compatriota Falcón perfeccionó el método en 1728, sustituyendo el cilindro por un eje de sección cuadrada, y la cinta continua de papel perforado por láminas de cartón unidas entre sí, lo que facilitaba el arrastre y el posicionamiento de los agujeros frente a las agujas. Posteriormente, Jacques de Vaucanson consiguió, en 1745, que el movimiento del cilindro (ya cuadrado) fuera el que movía las agujas, eliminando la necesidad del operario para hacer avanzar el cilindro.


Cinta Perforada de Jacquard

Pero fue Jean Marie Jacquard (1753-1834) el primero que reparó en que el sistema de cinta perforada era un sistema de introducción de datos para una máquina. En 1805 perfeccionó un telar de Vaucanson, de manera que fuese el mismo telar, mediante la lectura de la información contenida en la cinta perforada, el que decidiese qué agujas se levantaban y cuáles no. Los hilos estaban conectados a unas palancas y éstas a unos vástagos, que mediante muelles se ponían en contacto con la cinta perforada. El operario, mediante un pedal, accionaba un listón (la grifa) que tiraba de las palancas, según estuvieran levantadas o no, lo que era decidido por la introducción de los vástagos en los agujeros de la cinta de papel, realizándose el dibujo de la tela. Variando la cinta se conseguían unos u otros dibujos. La idea de Jacquard, que revolucionó el hilar de seda, formó la base de muchos aparatos de informática y de los lenguajes de programación.

CALCULADORAS DE PRODUCCIÓN MASIVA

La primera calculadora de producción masiva fue distribuida, en 1820, por Charles Thomas de Colmar. Originalmente se les vendió a las casas de seguro parisienses. El "aritmómetro" de Colmar operaba usando una variación de la rueda de Leibniz. Más de mil aritmómetros se vendieron y eventualmente recibió una medalla en la Exhibición Internacional en Londres en 1862.

 Aritmómetro de Colmar

LA MÁQUINA ANALÍTICA DE BABBAGE




Charles Babbage (1793-1871), visionario inglés y profesor matemático de la Universidad de Cambridge, hubiera podido acelerar el desarrollo de las computadoras si él y su mente inventiva hubieran nacido 100 años después. 


Charles Babbage, Padre la las computadoras modernas 

La idea que tuvo Babbage sobre un computador nació debido a que la elaboración de las tablas matemáticas era un proceso tedioso y propenso a errores. Adelantó la situación del hardware computacional al inventar la "máquina de diferencias", capaz de calcular tablas matemáticas. En 1822 construyó su máquina diferencial, un nuevo modelo de sumadora que permitía, utilizando el método de las diferencias, resolver polinomios de segundo grado. Era la primera máquina proyectada para hacer algo más que sumar y restar, aunque era eso lo que realmente hacía. Proporcionaba la solución a un problema matemático; y trabajando por aproximaciones representaba una manera de resolver distintos problemas.
 
Pero era un problema, y sólo uno, lo que la máquina diferencial de Babbage podía resolver. El siguiente paso era una máquina de propósito general, que permitiera introducir como datos tanto el problema como los datos del mismo propiamente dichos. 

En 1834, cuando trabajaba en los avances de la máquina de diferencias, Babbage concibió la idea y diseñó sobre el papel una "máquina analítica", que resolvería problemas de todo tipo, pues contemplaba la posibilidad de introducir el programa (y el problema a tratar con él) al mismo tiempo que los datos, realizándose las operaciones en el centro de proceso (llamado molino). En esencia, ésta era una computadora de propósitos generales. Conforme con su diseño, la máquina analítica de Babbage podía sumar, restar, multiplicar y dividir en secuencia automática a una velocidad de 60 sumas por minuto. El diseño requería miles de engranajes y mecanismos que cubrirían el área de un campo de fútbol y necesitaría ser accionado por una locomotora. En palabras del mismo científico era una máquina que se “mordía la cola”.

Esta máquina, que fue diseñada mediante una generalización de la máquina de diferencias, tenía cuatro componentes básicos: 

Un "almacenamiento" (memoria) con capacidad para guardar 50.000 dígitos decimales. Esta se usaba para guardar estados intermedios, variables y resultados. 

Una "unidad de cómputo" puede recibir órdenes para hacer las cuatro operaciones básicas, y puede almacenar resultados en la memoria. 

Una unidad de entrada (con tarjetas perforadas), la cual almacenaba el conjunto de órdenes que se deseaba ejecutar. 

Una unidad de salida: tarjetas perforadas y salida impresa. 

Perforando distintos conjuntos de instrucciones en las tarjetas de entrada, era posible que la máquina realizara distintas operaciones.

Los escépticos le pusieron el sobrenombre de "la locura de Babbage". Charles Babbage trabajó en su máquina analítica hasta su muerte. Los trazos detallados de Babbage describían las características incorporadas ahora en el computador electrónico moderno. Si Babbage hubiera vivido en la era de la tecnología electrónica hubiera adelantado el nacimiento del computador electrónico en varías décadas. 

Irónicamente, su obra se olvidó a tal grado que algunos pioneros en el desarrollo del computador electrónico ignoraron por completo sus conceptos sobre memoria, impresoras, tarjetas perforadas y control de programa secuencial. Por su discernimiento, a Babbage hoy se le conoce como el "Padre de las Computadoras Modernas".

La cinta de papel perforado constituye la primera forma de introducción de datos en una máquina para que ejecute una acción mecánica. Viene a equivaler a las ruedas de la máquina de Babbage, donde el telar decide qué variables utilizar en función de los agujeros de la cinta para realizar una acción que no por repetitiva (tejer) resulta menos variada (varía el dibujo; la máquina de Babbage sólo resolvía polinomios de segundo grado, pero el polinomio a resolver variaba según la voluntad del operario; el telar de Jacquard sólo teje, pero el dibujo del tejido depende de la información suministrada por la cinta perforada).

De la unión de los dos (la cinta perforada y la máquina de calcular) surgirían las primeras máquinas que procesan datos.

Charles Babbage quiso aplicar el concepto de las tarjetas perforadas del telar de Jackard en su motor analítico. En 1843 Lady Ada Augusta Lovelace, hija de Lord Byron, sugirió la idea de que las tarjetas perforadas pudieran adaptarse de manera que propiciaran que el motor de Babbage repitiera ciertas operaciones. Debido a esta sugerencia algunas personas consideran a Lady Lovelace la primera programadora de la historia. 

 La tarjeta Perforada                      

El proyecto de Babbage nunca pudo ser concluido debido a problemas con el hardware, que no pudieron ser solucionados hasta casi un siglo más tarde. Durante este tiempo, hubo diversos avances que permitieron el posterior desarrollo de la computación digital. 

En 1991, un equipo del Museo de las Ciencias de Londres consiguió construir una máquina diferencial Nº 2 totalmente funcional, siguiendo los dibujos y especificaciones de Babbage.



sábado, 17 de abril de 2010

CONSTRUCCIÓN DE UN ÁBACO CHINO




El ábaco, tal como aparece en la figura, consiste en una tablilla rectangular de madera dividida longitudinalmente en dos partes iguales por una varilla horizontal. Puede poseer nueve, once, trece o más columnas de bolas móviles hechas generalmente de madera. El número de bolas en cada columna es de siete; dos por encima de la varilla horizontal y cinco por debajo de ella. A las bolas situadas en la parte superior de la varilla se las llama altobolas y a las que están situadas eh la parte inferior se las llama hipobolas. Una altobola equivale a cinco hipobolas. Existe un tipo de ábaco que posee solamente seis bolas móviles en cada columna, una altobola y cinco hipobolas.
Swanpan o ábaco chino

Existe también otro tipo de ábaco que tiene solamente cinco bolas en cada columna, una encima de la varilla horizontal y cuatro por debajo de ella. Ambas sirven sólo para sumar y restar, como el mismo lector podrá ver más adelante.

Valor según su colocación

El valor de la bola depende de la columna que tomemos como unidad. Las bolas de la columna situada a mano izquierda tienen más valor que las situadas en la columna de la derecha. Una unidad de la columna del lado izquierdo posee diez veces más valor que su equivalente situada en la columna del lado derecho. De este modo si tomamos como unidad la primera columna del lado derecho de la varilla, una hipobola de la segunda columna tendrá el valor de diez unidades; una de la tercera columna será igual a cien unidades, etc.

Digitación

Se ha comprobado que la mejor forma de mover las hipobolas es usando los dedos pulgar e índice, y las altobolas usando el dedo medio. Si se usan el pulgar y el medio para mover las hipobolas, el dedo índice no realizará ninguna función y podría hacernos cometer errores.
Forma correcta de mover las bolas en las columnas

Cómo usar el ábaco

Antes de empezar a usar el ábaco, todas las altobolas deben ser colocadas en el extremo superior de la tablilla y las hipobolas en el extremo inferior. Una vez colocadas así, están en disposición de ser movidas hacia arriba o hacia abajo para registrar cualquier número. La varilla de en medio es el eje al lado del cual se van colocando las bolas que vamos usando. Las bolas que permanecen inactivas o neutrales, deben ser colocadas en los lados.

Para sumar y restar no es necesario mover la altobola que está en el extremo superior ni la última de las hipobolas. Ya que una altobola equivale a cinco hipobolas, en vez de mover la última hipobola para contar hasta cinco podemos usar una altobola y devolver a la posición neutral o de inactividad a las cuatro hipobolas restantes. Del mismo modo ya que una hipobola situada en la columna de la izquierda es igual a dos de las altobolas adyacentes situadas en la columna de la derecha, en vez de usar la altobola del extremo superior para sumar diez, podemos usar una hipobola de la columna izquierda y devolver a su posición neutral a la altobola del extremo inferior.

Comprobación

Es aconsejable, sobre todo para los principiantes, comprobar los resultados de un cálculo. Para ello pueden usarse uno o dos métodos. Suma, resta, multiplicación y división nos permiten verificar a través de ellas su operación opuesta. Así por ejemplo el resultado de una suma puede ser comprobado con una resta y viceversa, lo mismo ocurre con la multiplicación y división. Sin embargo el método usado generalmente por los expertos en el uso del ábaco es repetirle operación.

Ejercicios

Representar los siguientes números en el ábaco:

1,427
7,543
500,005
137,005
10,010
16,896

Practicar el ejercicio hasta que los números puedan ser reproducidos con precisión y rapidez.

lunes, 22 de marzo de 2010

ABAX: HISTORIOGRAFÍA

Historia del Ábaco

Diversos Métodos del Uso del Ábaco

3. LA ARITMÉTICA DEL ÁBACO (VER: Página Principal)



La Aritmética del Ábaco es un determinado método de cálculo en el que los números están representados por bolas de madera, Estas bolas están sistemáticamente colocadas en una tablilla conocida con el nombre de Ábaco Chino. El término Aritmética del ábaco se usa para distinguirla de otros tipos de aritmética en los que se usan representaciones escritas. Se le podría denominar ciencia de los números pero ya que se usa comúnmente en la vida comercial, es más apropiado hablar de ella como arte del cálculo.

Historia.

La historia de este objeto es poco conocida. Los antiguos chinos usaban para calcular tallos de bambú o trocitos de madera en la actualidad usan el ábaco. No se sabe quién inventó este aparato ni se conoce cuando hizo su aparición por vez primera este ingenioso instrumento. En Cease Farming Sketch Book de Dao Nan Tsang, se mencionan casualmente los términos estructura de bolas móviles y estructura de bolas corredizas. (Enciclopedia China). Este libro fue escrito durante la dinastía Yuan, la cual gobernó durante el siglo XIV, de lo que se deduce que el ábaco está en uso desde hace seiscientos años.

Ventajas del Ábaco.

Para resolver cualquier problema en aritmética, aunque sea simple, debemos usar dos elementos de nuestro poder mental como son las facultades de cálculo y de memoria. Ambas son usadas cuando sumamos uno y dos; para sumar debemos primeramente retener el número uno en nuestra mente, después fijamos nuestra atención sobre el otro número, dos, y finalmente calculamos cuánto son uno y dos. Estas operaciones resultan fáciles cuando usamos número simples. Sin embargo cuando las operaciones son más complicadas, pronto alcanzamos el límite de nuestra capacidad mental. Al tratar problemas más difíciles debemos hallar otros medios con que aliviar a la memoria del esfuerzo del cálculo. Podemos considerarnos afortunados ya que sabios de generaciones pasadas hallaron estos medios para nosotros. Ahora debemos aprender solamente cómo usarlos: Entre estos medios están los tallos de bambú o las fichas usadas en los tiempos antiguos, y el Abarco Chino. No es una máquina automática como las calculadoras usuales (en muchos aspectos es superior a estas calculadoras) pero aún así nos ofrece un servicio no menor como agente memorizador en el cálculo. Usando este instrumento podemos dedicar enteramente nuestra atención a la exactitud del cálculo dejando el trabajo de la memoria a la tablilla.

Ventajas y desventajas de la aritmética del ábaco en comparación con la aritmética escrita.

Comparando la aritmética del ábaco y la aritmética escrita o aritmética del lápiz, como se la llama en China, ambas presentan sus puntos débiles y sus puntos fuertes. Al tratar con problemas complejos la aritmética del lápiz es más práctica pero para la mayoría de las operaciones contables habituales, es mucho más conveniente la aritmética del ábaco. Su mayor ventaja sobre la aritmética del lápiz, es la economía de tiempo. Se puede decir con certeza que para resolver cualquier problema con las operaciones fundamentales de la aritmética necesitaremos la mitad del tiempo usando el ábaco, del que necesitaríamos usando la numeración escrita. Esto es especialmente cierto en la suma. Por ejemplo, si dos personas fueran a resolver el mismo problema empezando al mismo tiempo pero usando distintos métodos, el resultado sería sin duda que cuando uno apenas habría acabado de anotar los números de la pregunta, el otro ya habría obtenido la respuesta en la tablilla. La aritmética del ábaco a pesar de su superioridad no carece de algunas desventajas. Un operador no cualificado está sujeto a error porque las bolas de las varillas pueden desplazarse con facilidad sin advertirlo. Sin embargo esto puede evitarse usándolo cuidadosamente.

Amplia repercusión de la aritmética del ábaco.

Debido a sus ventajas, el ábaco es ampliamente usado en China y en sus países vecinos. En casi todos los hogares a lo largo y ancho de la Tierra Celestial se encuentra el ábaco. Es más, en las dinastías pasadas era el único método con que contaban los Astrónomos Reales para contar las estaciones y los días, los Tesoreros para llevar a cabo las cuentas del Estado y los conocidos Cabezas peladas para realizar sus negocios. Es considerado tan importante para los comerciantes en China que su uso se ha hecho imprescindible. Un comerciante chino no olvida nunca de mencionar en sus anuncios: "Sólo los que poseen una gran habilidad necesitan recurrir al ábaco". Pronto se introdujo en Japón y Corea convirtiéndose en un objeto muy común. Recientemente lo han adoptado muchos occidentales que han sabido apreciar su utilidad. Cualquier hombre que sepa valorar la importancia del tiempo en los negocios y quiera duplicar su capacidad de trabajo, hallará en la aritmética del ábaco un medio seguro para doblar su rendimiento.

Campo de acción de la aritmética del ábaco.

Algunos de nuestros amigos extranjeros parecen considerar el ábaco chino como un instrumento apto sólo para sumar, o como máximo para sumar y restar. Sólo unos pocos han comprendido que el ábaco no es solamente capaz de resolver problemas de sumar y restar sino también de multiplicación y división. De hecho puede usarse para realizar cualquier tipo de operación aritmética. Aunque en algunos casos presenta algunos inconvenientes el uso del ábaco, especialmente en operaciones que conlleven complicadas fracciones, incluso en estos casos su uso es posible. En otros casos los procedimientos usados con el ábaco son mucho más simples. Por ejemplo para extraer raíces cuadradas y cúbicas, el proceso es simplemente una cuestión de resta.

Como ciencia, la aritmética del ábaco no está tan desarrollada como la aritmética escrita. En los libros chinos en general se le presta una considerable atención al ábaco para los problemas de la industria, comercio, impuesto y medida. Pero desde el punto de vista científico la literatura es muy pobre.

Alcance de este libro.

Este folleto explica solamente las operaciones fundamentales de la aritmética del ábaco. Sus posibilidades van mucho más allá. La intención del escritor es familiarizara los lectores de habla hispana con este antiguo e ingenioso instrumento que ha sido durante tanto tiempo de dominio exclusivo de los chinos. Espera, de aquí en adelante muchas más personas puedan beneficiarse de sus ventajas.

viernes, 19 de marzo de 2010

2. ABAX ó ÁBACO (VER: Página principal)


KIPOTL versión Azteca conocido por los Mayas como BAK’ XOK, es un ábaco Preamericano

Un ábaco es un objeto que sirve para facilitar cálculos sencillos (sumas, restas y multiplicaciones) y operaciones aritméticas. Normalmente, consiste en cierto número de cuentas engarzadas en varillas, cada una de las cuales indica una cifra del número que se representa. Este elemento sirve mucho a los niños para aprender las operaciones básicas por lo que es muy usado en niveles básicos. También es un cuadro de madera con alambres paralelos por los que corren bolas movibles y que sirve para enseñar el cálculo.

Etimología

El término "ábaco" es una palabra existente en varios idiomas, con diversos posibles orígenes etimológicos discutidos. En latín se empleaban los términos abacus y el plural respectivo, abaci. En la lengua griega griego se usaba abax o abakon, que significan "superficie plana" o "tabla". Otro probable origen es la palabra semítica Abaq que significa "polvo". En la lengua Tamazigt (berber) aun hoy en algunos dialectos abaq significa semilla.

Las semillas, junto a pequeñas varillas y los guijarros o piedras, denominadas "calculi" en latín y que se empleaban para calcular en el ábaco, fueron los primeros elementos empleados para realizar el cómputo en la Historia de la Humanidad.

En otros idiomas se consiguen equivalentes de la palabra ábaco. Por ejemplo: en chino es Suan Pan, en japonés es Soroban, en coreano Tschu Pan, en vietnamita Ban Tuan o Ban Tien, en ruso Schoty, en turco Coulba y en armenio Choreb.

Definición

Es un instrumento de cálculo que utiliza cuentas que se deslizan a lo largo de una serie de alambres o barras de metal o madera fijadas a un marco para representar las unidades, decenas, centenas, unidades de millar, decenas de millar, centenas de millar, etcétera. Fue inventado en Asia menor, y es considerado el precursor de la calculadora digital moderna. Utilizado por mercaderes en la Edad Media a través de toda Europa y el mundo árabe, fue reemplazado en forma gradual por la aritmética basada en los números indo-árabes. Aunque poco usado en Europa después del siglo XVIII, todavía se emplea en Medio Oriente, Rusia, China, Japón y Corea.

Origen

El ábaco es considerado como el más antiguo instrumento de cálculo, adaptado y apreciado en diversas culturas. La época de origen del ábaco es indeterminada. En épocas muy tempranas, el hombre primitivo encontró materiales para idear instrumentos de conteo. Es probable que su inicio fuera en una superficie plana y piedras que se movían sobre líneas dibujadas con polvo. Hoy en día se tiende a pensar que el origen del ábaco se encuentra en China, donde el uso de este instrumento aún es notable al igual que en Japón. Otras opiniones sostienen que el ábaco nació en el Sahara, donde los antecesores del actual ábaco eran dameros rayados en la arena o en las rocas, usados tanto para realizar cálculos aritméticos como para jugar a diversos juegos tradicionales de inteligencia, que en el Sahara y en las Islas Canarias son muy abundantes.

Como gran parte de la aritmética inicialmente se realizaba con el ábaco, este término ha pasado a ser sinónimo de aritmética. Dicha denominación se encuentra en el texto Liber Abaci del matemático italiano Leonardo de Pisa Fibbonacci publicado en dos ediciones de 1202 y 1228, que trata del uso de los números indo-arábigos. La copia que ha visto la luz en la actualidad, corresponde a la edición de 1228.

Ábaco romano, Reconstrucción hecha por el RGZ Museum en Mainz, 1977. El original es de bronce y está en manos de la Biblioteca Nacional de Francia, en París

Muchas culturas han usado el ábaco o el tablero de conteo, aunque en las culturas europeas desapareció al disponerse de otros métodos para hacer cálculos, hasta tal punto que fue imposible encontrar rastro de su técnica de uso.

Las evidencias del uso del ábaco surgen en comentarios de los antiguos escritores griegos. Por ejemplo, Demóstenes (384-322 a. C.) escribió acerca de la necesidad del uso de piedras para realizar cálculos difíciles de efectuar mentalmente. Otro ejemplo son los métodos de cálculo encontrados en los comentarios de Heródoto (484-425 a. C.), que hablando de los egipcios decía: "Los egipcios mueven su mano de derecha a izquierda en los cálculos, mientras los griegos lo hacen de izquierda a derecha".

Algunas de las evidencias físicas de la existencia del ábaco se encontraron en épocas antiguas de los griegos en las excavaciones arqueológicas. En 1851 se encontró una gran ánfora de 120 cm de altura, a la que se denominó Vaso de Darío y entre cuyos dibujos aparece una figura representando un contador que realiza cálculos manipulando cuentas. La segunda muestra arqueológica es un auténtico tablero de conteo encontrado en 1846 en la isla de Salamis; el tablero de Salamis, probablemente usado en Babilonia 300 a. C., es una gran pieza de mármol de 149 cm de largo por 75 cm de ancho, con inscripciones que se refieren a ciertos tipos de monedas de la época; este tablero está roto en dos partes. Por otra parte, se sabe que los romanos empleaban su ábaco con piedras calizas o de mármol para las cuentas a las que denominaron "calculi" lo cual es la raíz de la palabra cálculo.

En Europa

En el siglo XIII se estandarizó una mesa de ábaco en Europa, consistiendo en una mesa cubierta de paño en la que se dibujaban unas líneas con tiza o tinta. Existieron dos intentos por reemplazar la mesa de ábaco a otros más modernos. El primero fue ideado por el filósofo romano Boethius, quien escribió un libro sobre geometría dedicando un capítulo al uso del ábaco, describió cómo en lugar de emplear cuentas se podía representar el número con solo una cuenta que tuviese los dígitos del 1 al 9 marcados. El segundo intento fue realizado por el monje Gerbert de Avrillac (945-1003), quien fue Papa con el nombre de Silvestre II. Gerbert tomo ideas del libro de Boethius, y describió el uso de una nueva forma de ábaco en el año 1000 d.C... Ninguno de estos dos ábacos fue popular.
           
La mesa de ábaco fue usada extensamente en Bretaña, al igual ésta fue abandonada por la mayoría de la gente. El libro "The Grounf of Artes" escrito por Robert Recorde (1510-1558) en 1542, claramente muestra el método de aritmética con la mesa de ábaco Conforme los numerales indo-arábigos aparecieron en Europa, el uso de la mesa de ábaco desapareció por completo, tanto es así que cuando los soldados de Napoleón invadieron Rusia en 1812, trajeron ábacos como trofeos o recuerdos del país.

En otras partes del mundo se encuentra China, la primera evidencia del inicio del ábaco chino que se descubrió fueron cuentas de cerámica hechas en el occidente de la Dinastía Zhou[1] con más de 3.000 años. Respecto a los materiales históricos a la mano, el libro que registra el comienzo del cálculo con un ábaco se llama Crónica Aritmética escrito por Xu Yue en el oriente de la Dinastía Han (206 a. C.-220 d.C.), hace 2.000 años. Esto indica que el ábaco tenía una cuenta en la parte superior y cuatro en el inferior.

Los ábacos de la forma moderna existieron en la Dinastía Song (960d.C.-1279d.C.) el cual puede ser verificado por algún material de evidencia, por ejemplo, en una pintura de Wang Xhenpeng, ésta es la evidencia que muestra el uso extenso entre la gente del sur de la Dinastía Song.

En Asia

Durante la Dinastía (mongol) Yuan (1279-1368) los ábacos tuvieron una etapa donde se fueron popularizando paulatinamente en todo el país, posteriormente entró en la etapa en la que su uso ya era algo común a mediados de la Dinastía Ming (1368-1644) y la técnica de uso pasó a ser un sistema algorítmico completo. Un libro escrito por Wu Ching-Hsin-Min en 1450, tiene descripciones acerca del ábaco, así como un gran número de libros publicados a finales de la Dinastía Ming, que aseguran el hecho que el ábaco entró en el uso popular. Existen dos trabajos representativos en el cálculo del ábaco en la Dinastía Ming. Uno fue de Wang Wensu, Principios matemáticos (1524), y el otro es de Cheng Dawei, Reglas generales del método de conteo (1592), los cuales plantearon un mayor papel en extender el uso del ábaco. Durante el periodo de la Dinastía Ming, el ábaco chino se propagó hacia Corea en el 1400 y en el Japón en el 1600, así como al sureste de Asia.

Durante la Dinastía Ming había un solo tipo de ábaco en China, con una cuenta en la parte superior y cinco en la parte inferior. Uno de ellos fue encontrado en la tumba de Lu Weizhen (1543-1610). Tras la Dinastía Qing (1644-1912), el ábaco contó con dos cuentas en la parte superior y cinco en la parte inferior, siendo este modelo extensamente usado hasta la actualidad, mientras que el ábaco japonés se diseñó empleando una cuenta en la parte superior (cielo) y cuatro en la parte inferior (tierra).

A finales de la Edad Media los mongoles propagaron el uso del ábaco, que provenía de los chinos y los tártaros, en Rusia.

Quipu en América

El imperio incaico (Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina y Chile) utilizó otra modalidad de ábacos formados por cuerdas anudadas de diversas maneras según la cantidad o el mensaje que se quisiera transmitir. Recibían el nombre de "quipus" (ver imagen) y llegaron a constituir un medio de comunicación muy desarrollado mediante el cual las noticias de una a otra punta del imperio se transmitían a una gran velocidad. También los mesoamericanos mexicas, con la invención del Nepohualtzitzin, que es un ábaco utilizado para realizar operaciones aritméticas de manera rápida. El dispositivo, fabricado con madera, hilos y granos de maíz, también es conocido como "computadora azteca". El uso de este dispositivo cayó en el desuso después de la conquista de México en 1521.

En la actualidad

Un hecho muy sorprendente que demuestra la potencia del ábaco fue el ocurrido el 12 de noviembre de 1946 en una competición entre el japonés Kiyoshi Matsuzaki del Ministerio Japonés de comunicaciones que utilizó un ábaco japonés y el estadounidense Thomas Nathan Wood de la armada de ocupación de los Estados Unidos con una calculadora electromecánica. Esta prueba fue llevada a cabo en Tokio, bajo patrocinio del periódico del ejército estadounidense (U.S. Army), Stars and Stripes y Matsuzaki utilizando el ábaco japonés resultó vencedor en cuatro de las cinco pruebas, perdiendo en la prueba con operaciones de multiplicación.

El 13 de noviembre de 1996, los científicos Maria Teresa Cuberes, James K. Gimzewski, y Reto R. Schlittler del laboratorio de IBM de Suiza de la división de investigación, construyeron un ábaco que utiliza como cuentas moléculas cuyo tamaño es inferior a la millonésima parte del milímetro. El "dedo" que mueve las cuentas moleculares es un microscopio de efecto túnel.

jueves, 18 de marzo de 2010

Ábaco de los Mayas Historicos Basado en el Sistema de Punto y Barra. A-BAK' Matemática Maya

1. CHINA: EL PUEBLO MAS CREATIVO DE LA HISTORIA (VER: Página principal)


Según pasan los años y el contacto entre Oriente y Occidente se profundiza, y los historiadores y arqueólogos investigan, se está descubriendo que China inventó muchas más cosas que han sido cruciales para la historia de la Humanidad de las que se creía tradicionalmente. Muchos países europeos se han agenciado esos inventos aprovechando la escasa comunicación que hubo entre estas dos partes del mundo durante siglos. Pero la verdadera historia está empezando a salir a la luz.

Los chinos inventaron la tinta, la pintura fosforescente, la seda, la brújula, la porcelana, la carretilla, el ábaco, el reloj mecánico y el hidráulico, el cepillo de dientes, el paraguas, el molino de agua, el cometa (barrilete), los fósforos, la rueca, el carrete de la caña de pescar, el estribo y la silla de montar, la laca que es el primer barniz industrial, la campana afinada, los naipes, la manivela, el ataúd, la cadena de transmisión, el arado de hierro y el cultivo en surcos. En materia bélica, inventaron la pólvora, los rifles, los cañones, los cohetes, los tanques y los lanzallamas. Como consecuencia de la pólvora, los chinos, siempre amantes de la belleza y el espectáculo, inventaron también los fuegos artificiales. 

Mención aparte merece el papel, que se fabricaba en China desde el siglo II a.n.e. con desechos de seda y cáñamo, o de algodón. Por entonces, se le llamaba “bo”. Más adelante apareció el papel a partir de cortezas, trapos, tallos de trigo y otros materiales que se disgregaban en agua. Los militares usaban papel plegado como cota de malla. También inventaron el papel moneda o billete que era usado por el gobierno para expedir el pago de impuestos y por los mercaderes como “certificados de cambio”. Recibía el nombre de “papel volante” por lo fácil que el viento lo arrancaba de las manos de cualquiera. También inventaron la imprenta antes que el famoso Gutenberg. Aunque la primera que se utilizó para difundir textos confucionistas y budistas, apareció hacia el II a.n.e., los tipos móviles fueron introducidos por un hombre llamado Bi Sheng, que talló caracteres individuales en pequeños trozos de arcilla de idéntico tamaño hacia 1041-1048. El primer libro que se conoce apareció impreso en el año 868. Gutenberg imprimió por primera vez recién en 1450. 

En deportes fueron siempre pioneros. En el año 2700 a.n.e. ya habían establecido la relación entre una buena salud y el ejercicio físico, concepto que en Occidente apareció recién a fines del siglo XIX. En virtud de esta relación, inventaron disciplinas que dieron origen a muchos de los deportes actuales. Contrariamente a lo que se dijo siempre, el fútbol no es un invento inglés. El deporte rey es heredero directo del cùjú, inventado hacia el año 2500 a.n.e. por el emperador Huangdi. Cùjú quiere decir precisamente “golpear la pelota con el pie”. Jugaban de 12 a 16 jugadores por equipo y el objetivo era hacer goles. En la dinastía Tang (618-907) se inventó la pelota de vejiga inflada forrada de cuero cuyo diseño era prácticamente igual al de la actual. En la dinastía Song (960-1279) se establecieron los primeros clubes de fútbol y en el año 900 se creó el primer equipo femenino, integrado por las concubinas del emperador. Pero no sólo inventaron el deporte más bello sino otros que Inglaterra también se ha adjudicado como propios: el golf y el polo. También inventaron la arquería competitiva, las carreras de remos, los espectáculos callejeros que implicaban destreza física como el malabarismo o el contorsionismo, y, por supuesto, las Artes Marciales. 

En ciencia y medicina, descubrieron la circulación de la sangre y los ritmos biológicos del cuerpo humano; la endocrinología; diseñaron la primera vacuna contra la viruela; utilizaron el álgebra aplicada a la geometría; inventaron el sistema decimal y los números negativos; enunciaron la primera Ley del Movimiento; descubrieron la declinación del campo magnético terrestre; descubrieron la estructura hexagonal de los copos de nieve; describieron por primera vez los fósiles; hicieron las primeras observaciones de las manchas solares; construyeron los primeros puentes colgantes para paso de vehículos e hicieron las primeras perforaciones en busca de gas natural; hicieron el proceso del acero antes que nadie y diseñaron el primer sismógrafo. También crearon el proceso del hierro colado. La fundición fue posible en China pues disponían de excelentes arcillas refractarias para la construcción de las paredes de los altos hornos. Después descubrieron que podían reducir la temperatura a la cual el hierro se funde utilizando fósforo. Así fueron capaces de obtener el hierro colado. Con el desarrollo del recocido pudieron hacerse arados, espadas largas y edificios de hierro. En Europa el hierro colado no apareció hasta 1380. Otro dato: la cantidad de fundición en China en 1078 era de 114.000 toneladas; en la Inglaterra de 1788, sólo se llegó a las 68.000 toneladas. 

En navegación los chinos superan a Occidente por varios siglos de diferencia. El codaste, madero vertical sobre el extremo de la quilla junto a la popa de un barco, que sostiene el timón y está sujeto al armazón, se inventó en el siglo I a.n.e., así como el timón. Para el año 1119 los chinos usaban el ancla, la deriva fija, el cabrestante, las velas de tela, las de estera y las giratorias con las que aprovechaban al máximo el viento en contra, y los remos con ángulo de ataque automático que giraban sobre sí mismos. Todos estos avances no llegaron a Europa hasta el siglo siguiente. Inspirándose en las secciones del bambú, los chinos también inventaron los mamparos, la estructura de compartimentos estancos que impedía el hundimiento de los barcos. Además, hay registro de operaciones de rescate submarinas en China en el siglo XI.

En el arte culinario, tampoco se quedan atrás. Uno de sus inventos más trascendentes fue la pasta que los italianos se adjudicaron durante siglos. Nadie discute la pericia italiana para desarrollar el invento pero los fideos son chinos. El ketchup, la famosa salsa de tomate, cebolla, vinagre, azúcar, sal y especias, se inventó en China donde se la llamaba ke-tsiap, palabra del dialecto de la isla Amoy. Con ella acompañaban el pescado y la carne. En el siglo XVIII la salsa llegó a Europa desde donde comenzó su romance con Occidente. El helado fue inventado por el rey Tang (618-97 a.n.e.) quien creó el método para mezclar leche con hielo. De China se exportó a la India y de ahí, a Grecia y Roma. El coñac y el whisky, llamados por los chinos “sopas de sabiduría”, se inventaron en el siglo VII. 

La lista continúa agrandándose con cada nuevo descubrimiento, con cada nueva investigación. Quizá algún día el soberbio y pícaro Occidente le devuelva a China el mérito que le corresponde en materia de creatividad.